“La alimentación no cura el cáncer, pero puede cambiar radicalmente cómo lo vives”
Efectos secundarios frecuentes durante la terapia tumoral
Cada tratamiento tiene su propio impacto en el organismo, pero algunos de los efectos colaterales más comunes son:
Mucositis (inflamación y dolor en la boca).
Astenia y cansancio.
Náuseas y vómitos.
Diarrea o estreñimiento.
Fatiga crónica.
Disbiosis intestinal.
Caquexia (pérdida de masa muscular y peso).
Con la alimentación podemos actuar de forma estratégica para aliviar estos síntomas y prevenir complicaciones.
En consulta elaboramos planes nutricionales siempre personalizados, basados en:
- El estado nutricional y de fuerza muscular de cada paciente.
- Sus síntomas y efectos secundarios según el tipo de tratamiento.
- Sus preferencias y cultura alimentaria.
- La evidencia científica de organismos como la OMS, el WCRF (World Cancer Research Fund) y el AICR (American Institute for Cancer Research).
Mi experiencia en nutrición oncológica
El proceso oncológico es una de las etapas más delicadas en la vida de una persona. He acompañado a muchos pacientes en diferentes fases —diagnóstico, quimioterapia, radioterapia, cirugía, hormonoterapia y seguimiento— y he comprobado cómo una nutrición adecuada puede marcar la diferencia en la tolerancia al tratamiento, en la energía y en la calidad de vida.
Cómo puede ayudar la nutrición en cáncer:
- Una alimentación rica en fibra, frutas, verduras y baja en ultraprocesados y carnes rojas procesadas se asocia a un menor riesgo de recaída en algunos cánceres, como el de colon y mama, gracias a la modulación de la inflamación, la insulina y la microbiota.
- Reducir los efectos secundarios del tratamiento: adaptamos la dieta a cada fase de la terapia, buscando alimentos que sean nutritivos y, al mismo tiempo, digestivos y fáciles de asimilar.
- Apoyar la función digestiva: tanto el cáncer como los tratamientos deterioran la tolerancia digestiva, por eso diseñamos menús suaves, ricos en nutrientes y personalizados para cada situación.
- Cuidar el sistema inmune y la microbiota: dos aliados fundamentales en la recuperación y en la reducción de la inflamación sistémica.
Al ser farmacéutica y nutricionista, reviso siempre los tratamientos y tandas pautadas para adaptar la nutrición al tipo de quimioterapia, hormonoterapia o inmunoterapia que recibas.
El cáncer cambia la vida, pero con ciencia, nutrición y acompañamiento humano, podemos ayudarte a vivir el proceso con más fuerza, menos síntomas y mayor calidad de vida
El Método MRC en nutrición oncológica
Nuestro enfoque en cáncer va mucho más allá de “comer sano”. Trabajamos con un método clínico integral que busca mejorar la tolerancia al tratamiento, reducir síntomas y mantener la fuerza y la calidad de vida:
- Valoración personalizada: analizamos tu diagnóstico, tu estado nutricional y de masa muscular, los efectos secundarios que presentas y el tipo de tratamiento pautado (quimio, radio, inmunoterapia, hormonoterapia).
- Preparación para la cirugía: si necesitas pasar por quirófano, te ayudamos a llegar en el mejor estado posible. La cirugía es un proceso muy estresante para el organismo, y una buena preparación nutricional puede mejorar la cicatrización, reducir complicaciones, favorecer la recuperación y acortar los tiempos de hospitalización.
- Evaluación de vitaminas y minerales: revisamos y optimizamos nutrientes clave (vitamina D, hierro, zinc, omega 3, selenio, vitamina C, entre otros) para favorecer la recuperación, reducir la inflamación y apoyar al sistema inmune.
- Plan nutricional adaptado: diseñamos menús ricos en nutrientes, pero fáciles de digerir y asimilar, adaptados a los síntomas que puedas tener (mucositis, diarrea, náuseas, pérdida de apetito, caquexia).
- Soporte digestivo y de microbiota: cuidamos la salud intestinal, fundamental en la inmunidad, la absorción de nutrientes y la tolerancia a los tratamientos.
- Medición objetiva de la mejora: monitorizamos tu energía, tu tolerancia digestiva, tu fuerza muscular y tu evolución clínica para ajustar el plan en cada fase.
- Plan realista y humano: simplificamos la información, te damos herramientas prácticas y te acompañamos con empatía en cada etapa del proceso, porque sabemos lo duro que puede ser.
Historias que nos dan sentido
Cada mes recibimos mensajes de pacientes oncológicos que nos cuentan que, gracias a los cambios en su alimentación, por fin vuelven a tolerar mejor la quimio, tienen más energía o han recuperado peso y fuerza.
Esos pequeños grandes logros nos recuerdan que detrás de cada analítica y de cada plato bien pensado hay algo mucho más importante: vidas que ganan calidad y bienestar incluso en medio de un proceso tan duro como el cáncer.
Cómo empezar a cuidarte durante el cáncer
Tienes tres formas de dar el primer paso:
Primera visita con mi equipo especializado: te ofrecemos un plan nutricional adaptado a tu diagnóstico, tratamiento y síntomas, con estrategias prácticas para mejorar tu tolerancia y tu bienestar.
Programa Stop Inflamación: un curso práctico diseñado para reducir la inflamación, mejorar la energía y sentar las bases de un estilo de vida más resiliente frente al cáncer y los tratamientos.
Curso de Pérdida de Grasa (CPG): si ya has superado el cáncer y estás en fase de hormonoterapia, este curso trimestral es la mejor opción para cuidar tu peso y tu composición corporal con seguridad, siempre desde un enfoque antiinflamatorio y adaptado a tu situación.
María tuvo conmigo a parte de mucha profesionalidad muchísima empatía. En una visita me hizo una masterclass y me explicó todo lo que podía comer con mi estado de salud. Me hizo un plan nutricional mensual y me dió muchas recetas. Entre la quimioterapia, la radio y la nutrición he conseguido una remisión.
Diego E
Linfoma de Hodgkin