Se estima que entre un 10–30% de las personas infectadas por SARS-CoV-2 desarrollan síntomas persistentes. En España, esto supone cientos de miles de afectados que necesitan un abordaje multidisciplinar.
¿Qué es el Long COVID?
El Long COVID o Covid persistente es el conjunto de síntomas que persisten semanas o meses después de la infección. Los más frecuentes son:
- Fatiga crónica y dificultad para recuperar energía.
- Niebla mental, problemas de concentración y memoria.
- Dolores musculares y articulares.
- Disnea o dificultad para respirar.
- Alteraciones digestivas y microbiota debilitada.
- Ansiedad, alteraciones del sueño y sensación de “no volver a ser la misma persona”.
El Long COVID no es solo cansancio: es una condición compleja en la que se alteran la inflamación, el sistema inmune, la microbiota y la regulación hormonal.
He acompañado a pacientes que sentían que ya no eran los mismos: el cuerpo no respondía, la mente estaba nublada y cada día era una lucha contra la fatiga. Con el método MRC hemos conseguido dar orden, poner nombre a lo que ocurre y, sobre todo, trazar un plan realista de recuperación.
“El COVID puede desaparecer del test, pero no siempre de tu vida.”
Esta es la frase que le dije a una paciente hace dos años y desde entonces la utilizo mucho con mis pacientes de covid persistente.
Tras la pandemia, empecé a recibir en consulta a muchas personas que, meses después de superar la infección, seguían sin recuperar su energía ni su calidad de vida.
El Long COVID no es solo cansancio: es una condición compleja en la que la inflamación, el sistema inmune, la microbiota y la regulación hormonal quedan alterados.
Antes de la pandemia ya había estudiado en profundidad las reactivaciones virales, especialmente las del virus de Epstein-Barr (VEB), un virus latente que en muchas ocasiones vuelve a activarse en pacientes con enfermedades autoinmunes. Este conocimiento fue clave, porque entendí rápidamente que el COVID persistente compartía mecanismos similares: una respuesta inmune desregulada, inflamación crónica y un organismo que no consigue volver a su equilibrio.
Por eso, cuando empecé a recibir en consulta a personas que, meses después de superar la infección, seguían sin energía ni calidad de vida, supe que el abordaje debía ir más allá de “esperar a que se pase”.
El virus de Epstein-Barr (VEB)
Conocido por causar la mononucleosis, puede permanecer latente en el organismo y reactivarse en situaciones de estrés o inmunidad debilitada. En pacientes con enfermedades autoinmunes, estas reactivaciones virales son frecuentes y pueden agravar síntomas como la fatiga, la inflamación o la niebla mental.
El COVID persistente
omparte muchos de estos mecanismos: inflamación crónica, desregulación inmune y alteraciones de la microbiota. Por eso, haber estudiado el papel del Epstein-Barr durante años me permitió anticipar y comprender mejor lo que ocurre en el Long COVID, aplicando un enfoque más preciso, realista y eficaz para la recuperación.
El Método MRC en Long COVID
Nuestro enfoque es integral y va mucho más allá de “esperar a que se pase”:
- Valoración completa y personalizada: analizamos tu historia clínica, síntomas y contexto, identificando las áreas más afectadas (inmunidad, inflamación, digestión, energía celular).
- Medimos la evolución con indicadores objetivos: energía, concentración, tolerancia al esfuerzo y calidad del sueño.
- Pautas nutricionales antiinflamatorias: diseñadas para reducir la inflamación persistente y favorecer la recuperación del sistema inmune.
- Soporte digestivo y de microbiota: clave en la regulación inmune y en la producción de energía.
- Hábitos de vida adaptados: descanso, sauna, movimiento progresivo y estrategias de recuperación cognitiva.
- Plan realista y estructurado: para que dejes de sentirte perdida y veas avances paso a paso.
Cómo empezar a mejorar tu recuperación
Tienes dos formas de dar el primer paso:
Primera visita personalizada: si necesitas un plan individualizado, adaptado a tu historia clínica y a tus síntomas, podemos trabajar juntas en consulta.
Programa Stop Inflamación: un curso práctico y estructurado para reducir la inflamación, mejorar tu energía y sentar las bases de la recuperación tras el COVID.