“El hígado es silencioso, pero cuando enferma, lo hace notar en todo el cuerpo.”

El hígado graso es reversible: con nutrición, ejercicio y acompañamiento, puedes regenerar tu hígado y recuperar tu energía.

Mi experiencia con hígado graso

Cada vez recibo más pacientes con hígado graso no alcohólico. A menudo llegan sorprendidos porque su médico les dice que no beben, pero tienen “hígado graso”. La realidad es que el exceso de azúcares, ultraprocesados, sobrepeso y resistencia a la insulina son los principales culpables.

El hígado graso no alcohólico es hoy la enfermedad hepática más frecuente en el mundo occidental y está directamente vinculado con síndrome metabólico, diabetes tipo 2, riesgo cardiovascular e incluso con la progresión a esteatohepatitis (NASH).

La buena noticia es que el hígado graso es reversible con cambios de alimentación, peso y estilo de vida.

El Método MRC en hígado graso

La EASL (European Association for the Study of the Liver) estima que hasta un 30% de la población adulta presenta hígado graso, la mayoría sin diagnosticar.

Cómo empezar a cuidar tu hígado con nuestro método:

Tienes tres formas de dar el primer paso:

Primera visita personalizada: si necesitas un plan adaptado a tu caso, con seguimiento de analíticas y evolución de tu hígado, podemos trabajar juntos en consulta.

Programa Stop Inflamación: reduce la inflamación hepática y sistémica, mejora tu energía y protege tu metabolismo.

Curso de Pérdida de Grasa (CPG): la reducción de peso es clave para revertir el hígado graso, y este curso te guía de manera segura y práctica.