“La fertilidad no es solo lograr un positivo: es preparar el cuerpo para sostener la vida.”
¿Qué influye en la fertilidad?
La fertilidad no depende solo de una analítica hormonal o de la reserva ovárica: es el resultado de un equilibrio complejo entre inmunidad, microbiota, nutrición, hormonas y estilo de vida. En consulta vemos que los factores que más marcan la diferencia son:
- Disbiosis endometriales: somos unas hachas en “matar” a las malas y recuperar suficientes Lactobacillus para poder ir con garantías a la transferencia embrionaria.
- Trastornos autoinmunes que interfieren en la implantación y aumentan el riesgo de fallo reproductivo.
- Alteraciones digestivas (intolerancias, SIBO, disbiosis intestinal) que repercuten directamente en la inmunidad y en la absorción de nutrientes clave. En este grupo destacan las celiaquías no diagnosticadas, que pueden pasar desapercibidas durante años y estar detrás de fallos de implantación y abortos de repetición.
- Deficiencias nutricionales frecuentes (vitamina D, hierro, omega 3, zinc, selenio) que condicionan la calidad ovárica y la implantación.
- Estrés crónico, sueño insuficiente o falta de energía, que alteran el eje neuroendocrino y dificultan la concepción.
- Factores hormonales como síndrome de ovario poliquístico, alteraciones tiroideas o fases lúteas cortas.
La evidencia muestra que hasta un 6–8% de las mujeres con abortos de repetición presentan enfermedad celíaca no diagnosticada
Mi historia con la fertilidad
Este tema me toca de cerca: antes de tener a mi hijo Gonzalo, viví tres abortos. Conozco de primera mano el dolor, la incertidumbre y la sensación de injusticia que supone desear un embarazo y no conseguirlo.
Y también sé que mientras la edad lo permita con un método claro, con ciencia y con acompañamiento humano, se puede volver a tener esperanza.
Durante años he acompañado a muchas mujeres y parejas en el camino hacia la maternidad. En algunos casos el embarazo llega rápido, pero en otros aparecen obstáculos: problemas hormonales, autoinmunidad, inflamación, alteraciones digestivas, baja reserva ovárica, factor masculino severo, fallos de implantación o abortos de repetición.
Entre las causas más frecuentes se encuentran la mala calidad ovárica, mala calidad espermática, los trastornos autoinmunes, los problemas de coagulación, las alteraciones de la microbiota endometrial y las deficiencias nutricionales que afectan directamente a la implantación y al desarrollo embrionario.
Se estima que 1 de cada 6 parejas en edad reproductiva presenta dificultades para concebir y que alrededor del 15–20% de los embarazos clínicamente reconocidos terminan en aborto espontáneo.
El Método MRC en fertilidad
Nuestro enfoque clínico va más allá de “buscar un positivo en el test”: trabajamos para preparar el cuerpo y el terreno de la forma más completa posible.
- Valoración integral y personalizada: revisamos tu historia clínica, tus ciclos, tus analíticas, tu estilo de vida y, si procede, la de tu pareja. La fertilidad es cosa de dos, y tener en cuenta ambos factores es clave
- Pruebas con criterio: pedimos únicamente las que aportan claridad real (perfil hormonal, autoinmune, digestivo, micronutrientes), evitando el exceso que genera confusión y desgaste. Muchas veces recibimos hojas y hojas de pruebas complementarias cuando aún no se ha conseguido ni un embrión: nuestro trabajo es poner orden, priorizar y hacer las cosas en el momento adecuado.
- Medición de la mejora: energía, calidad del sueño, regularidad del ciclo, síntomas digestivos, inflamación. Comparamos pruebas de disbiosis endometrial para comprobar que estés lista para transferencia.
- Plan nutricional antiinflamatorio adaptado a la fertilidad: pautas prácticas para mejorar la ovulación, la implantación y la salud del embrión.
- Soporte digestivo y de microbiota: fundamental para la inmunomodulación y la absorción de nutrientes clave.
- Plan realista y humano: simplificamos la información, creamos orden y acompañamos con empatía, porque sé lo difícil que es este proceso.
Historias que nos dan sentido
Cada mes recibimos mensajes de mujeres que, tras años de intentos fallidos, logran embarazo gracias a un plan individualizado y basado en ciencia.
Estos resultados nos recuerdan que cuando se aplican estrategias nutricionales y clínicas con evidencia, la tasa de éxito reproductivo puede mejorar más allá de lo que predicen las estadísticas generales.
Cómo empezar a preparar tu fertilidad
Tienes dos formas de dar el primer paso:
Primera visita personalizada: si buscas un plan individualizado, adaptado a tu historia clínica y a tu momento vital, podemos trabajar juntas en consulta.
En pocas visitas, con indicadores claros de mejora, podemos preparar tu cuerpo para aumentar las posibilidades de embarazo, ya sea de forma natural o de cara a un tratamiento de fertilidad
Curso de Fertilidad con la ginecóloga María Arqué y conmigo: un programa online donde unimos la mirada médica y nutricional para enseñarte qué factores influyen en la concepción, cómo preparar tu cuerpo y qué cambios marcan la diferencia.
Incluye teoría clara, materiales prácticos, recetas y menús diseñados para optimizar tu fertilidad.
Libro Cuando el cuerpo se rebela: en él explico cómo la inflamación y la autoinmunidad condicionan la fertilidad, la implantación y el embarazo.
Es una guía que ayuda a entender el “por qué” detrás de muchas dificultades reproductivas y a ver que hay caminos para recuperar la esperanza.